¿De qué estamos hablando cuando hablamos de Coaching?

¿Qué tres características son las que diferencian unos trabajadores respecto de otros? Reflexiones sobre ” Viven”.

Tienen capacidad para motivarse o para motivar a otros

Esta forma de ser, de encarar la realidad marca la diferencia. Una persona motivada genera una atmósfera a su alrededor diferente. Es como si en la oficina o el lugar de trabajo entrara aire fresco por la mañana. Una predisposición así lleva a otros resultados. Proporciona optimismo, ganas de hacer cosas, ser altamente resolutivo o reflexionar antes de dar el siguiente paso si la situación lo requiere. Nando Parrado superviviente del accidente de los Andes en 1972 pudo sacar a sus compañeros de allí gracias a su capacidad para motivarse y motivar. Según sus declaraciones lo que le motivaba era volver a ver a su padre que le estaría buscando y que no murieran más compañeros. Fue capaz de organizar la búsqueda de ayuda junto a su compañero Roberto Canessa. Tras diez días caminando en las condiciones más adversas encontraron un arriero que informó de que aún estaban vivos.

Las personas así, son capaces de trabajar en equipo o de liderar cuando la situación lo requiere.

No hace falta  ser un líder innato para conocer , a través de la experiencia cuando estar en un rol o en otro. También es imprescindible desarrollar la cooperación para gestionar los asuntos que por su complejidad requieren un esfuerzo conjunto y continuado. Dependiendo del puesto que se trate se acentúa más una cosa o la otra. Los líderes solitarios no pueden llevar a la acción sus propósitos si no cuentan con un equipo que conozcan y con el que se compenetren. Para sobrevivir en el accidente tuvieron que tomar la decisión colegiada de comer la carne de compañeros muertos para sobrevivir. Esto provocó un debate que fue decisivo.

 

Las personas eficientes cuando resuelven un problema se fijan en fondo y en la forma de lo que sucede.

Muchas veces, en los detalles está la esencia de qué hay que resolver. Nacen de la observación de la experiencia. Cuando las recordamos, se convierten en el aprendizaje más valioso. Durante el tiempo que estuvieron aislados, el liderazgo se fue alternando; dependiendo del momento se tomaron decisiones individuales como derretir el hielo para tomar agua o hacer una hamaca para mantener a los heridos en mejores condiciones. Estas, redundaron en beneficio del colectivo.

Os deseo muy buena semana,
Ramón

 

 

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