Te cuento 5 pasos para salir adelante.


5 pasos para salir adelante

Aceptar


La ignorancia sólo lleva a echar más tierra y empeorar. Si nos hacemos cargo de la situación, por grave que sea, “tomamos las riendas” y la asumimos. Es el punto de partida.

¿ Qué te está pasando?.

Crees que te has parado y quieres analizar la situación. El que lo vayas dejando sólo contribuye a que el problema se haga más grande. Empiezas a verbalizarlo.

¿ Piensas que tú confianza se ha resentido?. ¿Tomas decisiones igual?. Cuando te sientes inseguro de forma repentina y no actúas de la misma manera es que algo está ocurriendo. La toma de decisiones puede que no sea la misma.

¿ Qué creencias te limitan ahora mismo para ser la persona que quieres ser?. Has de saber que te estás diciendo y que estás sintiendo para empezar. Es difícil esconderse cuando sufrimos enfermedades o accidentes graves

Reconocer


Reconocer lo que está pasando. Qué valores tenías antes de la enfermedad y cuáles han cambiado.

¿Qué te gustaría conseguir?

Es clave determinar objetivos.

¿Te importa lo que piensen los demás de ti?. Quizás te afecte lo que te digan.

¿ Cómo gestionas las emociones?. Cuáles te permites y cuáles no.

¿ Te sientes triste?. ¿ Te cuesta hablar de tú tristeza?. A los hombres culturalmente se nos ha negado el derecho a estar triste. Se nos ha dicho que eran cosas de mujeres.

¿Tienes miedo?. ¿ Lo aceptas?. Cuando dejas que aparezca tú miedo y lo verbalizas estás en el proceso de recuperación. Es un avisador. Te das espacio para conocer y experimentar qué te está sucediendo.

Pedir ayuda


Cuando lo hacemos estamos ampliando horizontes. Buscamos una visión externa que nos permite salir de dónde estamos. Si no pedimos ayuda, el proceso se alargará o se enquistará. Además puede que no consigamos algunos resultados.

¿Te crees auto suficiente?

Cuando sientes que todo lo puedes hacer  te costará llegar más lejos. Puede que llegues, pero lo harás con mayor dificultad y te costará más tiempo y dinero.

En la sociedad de la productividad está mal visto sentirnos enfermos,  estar débiles o tener dificultades personales. Resulta una mancha que hay que esconder. No nos damos cuenta que el recurrir a otros es clave para que no nos estanquemos. La vida nos puede desafiar en cualquier momento. Tenemos que estar preparados.

Entrar en acción


Movilizar todos los recursos a nuestra disposición aquí y ahora para despertar, sentirnos vivos y capaces. Si lo hacemos, estamos reconociendo la temporalidad de nuestro estado.

¿Estás en una posición de víctima?.

Si lo ves de color “ negro” es el mejor modo de auto justificarte, de quedarte allí. Es un buen “ refugio” pero en algún momento tendrás que salir de la cueva. Cuando tomas decisiones ya dejas de estar dónde estás y vas camino del lugar donde deseas estar.

Desde el coaching-mentoring se trabaja con personas que no tienen patologías. Sino aquéllos que tienen un parón temporal pero que tienen la capacidad, la responsabilidad y el compromiso para salir adelante.

Aprender


Cuando nos situamos en la posición del aprendiz, aceptamos nuestras debilidades. El no reconocernos como expertos permite situarnos en un plano más creativo para ver otras oportunidades, hace que salgamos de la rutina. Obliga a replantearnos nuestras creencias, aquello que pensamos inamovible.

¿ Sientes que no hay nada que puedas hacer para salir del atasco?; ¿ Crees que puedes volver a caer en la misma piedra y no hay nada que lo remedie?

El aprendizaje continuo fortalece un músculo. El que hace que las emociones vividas en el pasado tengan otro cariz, el que podamos gestionar nuestros pensamientos de otra manera. Es aprovechar la experiencia acumulada y tenerla presente. El “reciclarse” ayuda a ver lo nuevo con otras “gafas” que tienen una amplia gama de colores como la vida misma.

He creado el método ARPEA 5  para salir del bloqueo,
para avanzar o salir reforzado de la situación; para entrar en acción;
para dejar de postergar.

¿Qué compromiso tienes contigo?

Beneficios de mi método

Aprendí a conocerme mejor. Gané confianza y decidí cambiar aquello que no me gustaba. Empecé a cuidarme y hacer una vida sana. Me centré en lo que necesitaba.

Comprendí que tenía que buscar un modo de relacionarme con mi familia que me hiciera más feliz. Las relaciones con mis amigos se consolidaron y aumentaron en número.

Profesionalmente, centré mis esfuerzos en hacer lo me gustaba y empecé a recibir formación para lograrlo.

Mi método explicado

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